El vegetarianismo antes del «vegetarianismo»
La historiografía y el método del anacronismo controlado
- Por Cecilia Muratori
Páginas e24 a e51
Citar este artículo
- MURATORI, Cecilia,
- Muratori, Cecilia.
- Muratori, C.
https://doi.org/10.1017/ahss.2025.10100
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- MURATORI, Cecilia,
https://doi.org/10.1017/ahss.2025.10100
Cuando el adjetivo «vegetariano» apareció por primera vez en un texto publicado en 1842, estaba lejos de ser considerado un neologismo atrevido: derivado del latín vegetus, denotaba un estado de salud física y mental, y se utilizaba como alternativa a otros términos diversos, como «abstinente», «pitagórico» o «frugívoro». Los «vegetarianos» del siglo XIX intentaron enfatizar la continuidad conceptual entre su elección de abstenerse de consumir carne —o cualquier otro producto animal— y la larga tradición de los filósofos antiguos como Porfirio y Plutarco, así como las imágenes bíblicas de la dieta humana antes de la Caída. Este artículo examina el entorno intelectual en el que se acuñó la palabra «vegetarianismo» con el fin de establecer vínculos tanto con las concepciones contemporáneas de esta dieta como con los debates sobre la abstinencia de carne antes de que se utilizara este término. El resultado es un estudio de caso de las intersecciones entre la historia de un concepto y las historias entrelazadas de las diversas palabras que lo acompañan. La metodología del anacronismo controlado se presenta como una herramienta productiva que permite a los historiadores e historiadoras (de la filosofía) detectar las trayectorias conceptuales, aunque preservando la contextualización, y así volver a trazar la historia de una idea en medio de los cambios terminológicos. Este artículo es una defensa a favor de la aplicación de los anacronismos a la investigación histórica, para superar la idea de que los anacronismos son incompatibles con la presunta necesidad de neutralidad de la historia.